Paso 1 —

La negra = 1 pulso

Ya viste en “Compás y pulso” que un corazón representa un pulso — ese “tic” constante que sientes al escuchar música. En notación musical, la figura que representa exactamente 1 pulso se llama negra. Su símbolo es un círculo relleno con un palito (plica).

Negra = 1 pulso Rectángulo angosto con un corazón adentro, junto al símbolo musical de la negra: cabeza rellena con plica.
4 negras en un compas de 4/4
Compás de 4 negras Un compás de 4/4 escrito con cuatro figuras negras en fila, delimitado por líneas de compás.

Paso 2 —

La blanca = 2 pulsos

Si juntas 2 pulsos —2 corazones— en una sola figura, obtienes algo que dura el doble que la negra: la blanca. Su símbolo es un círculo vacío con palito. Es literalmente 2 negras “pegadas” en una sola figura.

Blanca = 2 pulsos Rectángulo el doble de ancho que la negra, con dos corazones adentro, junto al símbolo musical de la blanca: cabeza hueca con plica.
2 blancas en un compás de 4/4
Compás de 2 blancas Un compás de 4/4 escrito con dos figuras blancas en fila, delimitado por líneas de compás.

Paso 3 —

La redonda = 4 pulsos = 1 compás completo

Si juntas 4 pulsos —4 corazones— llegas a la redonda, la figura más larga que vamos a ver por ahora. Y no es casualidad: en un compás de 4/4, esos 4 pulsos son exactamente un compás completo. Su símbolo es un círculo vacío, sin palito.

Redonda = 4 pulsos = 1 compás Rectángulo el cuádruple de ancho que la negra, con cuatro corazones adentro, junto al símbolo musical de la redonda: cabeza hueca sin plica.
1 redonda en un compás de 4/4
Compás de 1 redonda Un compás de 4/4 escrito con una sola figura redonda, delimitado por líneas de compás.

Fíjate en la relación: 1 redonda = 2 blancas = 4 negras. Todas representan la misma cantidad de tiempo, solo que agrupada de forma distinta — el mismo latido, contado de a 1, de a 2, o de a 4.