Hasta ahora usamos el corazón para representar el pulso completo. Pero desde aquí vamos a dividir ese pulso en partes más pequeñas — así que dejamos el corazón por un momento (no porque el pulso desaparezca, sino porque ahora nos interesa ver cómo se reparte dentro de un mismo pulso).
Paso 4 —
La corchea = medio pulso
Si tomas un solo pulso (una negra) y lo divides en 2 partes iguales, cada una de esas mitades es una corchea. Dos corcheas duran exactamente lo mismo que una negra — solo que ahora caben 2 sonidos en el mismo espacio de tiempo. Su símbolo es una cabeza rellena con plica y un corchete (banderita) en la punta.
Paso 5 —
La semicorchea = un cuarto de pulso
Si divides ese mismo pulso en 4 partes iguales, cada una es una semicorchea — el doble de rápido que la corchea. Cuatro semicorcheas también duran exactamente lo mismo que una sola negra. Su símbolo es igual al de la corchea, pero con dos corchetes en vez de uno.
Con esto ya tienes el panorama completo: hacia arriba, los pulsos se agrupan (negra → blanca → redonda); hacia abajo, un mismo pulso se puede subdividir (negra → corchea → semicorchea). Todo parte del mismo lugar: el pulso, ese latido constante con el que empezamos.
