Hasta ahora usamos el corazón para representar el pulso completo. Pero desde aquí vamos a dividir ese pulso en partes más pequeñas — así que dejamos el corazón por un momento (no porque el pulso desaparezca, sino porque ahora nos interesa ver cómo se reparte dentro de un mismo pulso).

Paso 4 —

La corchea = medio pulso

Si tomas un solo pulso (una negra) y lo divides en 2 partes iguales, cada una de esas mitades es una corchea. Dos corcheas duran exactamente lo mismo que una negra — solo que ahora caben 2 sonidos en el mismo espacio de tiempo. Su símbolo es una cabeza rellena con plica y un corchete (banderita) en la punta.

Corchea = medio pulso El mismo rectángulo de la negra, dividido en 2 partes iguales, junto al símbolo musical de dos corcheas unidas por una barra.
8 semicorcheas en un compás de 4/4
Compás de 8 corcheas Un compás de 4/4 escrito con ocho corcheas agrupadas en cuatro pares, cada par unido por una barra (uno por pulso).

Paso 5 —

La semicorchea = un cuarto de pulso

Si divides ese mismo pulso en 4 partes iguales, cada una es una semicorchea — el doble de rápido que la corchea. Cuatro semicorcheas también duran exactamente lo mismo que una sola negra. Su símbolo es igual al de la corchea, pero con dos corchetes en vez de uno.

Semicorchea = un cuarto de pulso El mismo rectángulo de la negra, dividido en 4 partes iguales, junto al símbolo musical de cuatro semicorcheas unidas por doble barra.
16 semicorcheas en un compas de 4/4
Compás de 16 semicorcheas Un compás de 4/4 escrito con dieciséis semicorcheas agrupadas en cuatro bloques de 4, cada bloque unido por doble barra (uno por pulso).

Con esto ya tienes el panorama completo: hacia arriba, los pulsos se agrupan (negra → blanca → redonda); hacia abajo, un mismo pulso se puede subdividir (negra → corchea → semicorchea). Todo parte del mismo lugar: el pulso, ese latido constante con el que empezamos.